¡Ah!, el dolor.
Dulce forma de existir
bajo la manera incandescente
de una llama
que así misma se consume,
quemando, ahondando,
extinguiendo,
hasta que el rescoldo propio
quema.
Nicolás Calvo
Madrid
Abril 2011
El parador (III)
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*El tiempo y las viejas* (1810) de Francisco de Goya
*Nota:* Este relato es la continuidad de El parador (I), El parador (II)
por lo que aconsejo leer...
Hace 2 semanas
Sí, quema y mucho :)
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