Hombres de pasto, tiernos.
Mujeres de trigo
creciendo hacia el cielo,
preñadas de grano dorado.
Y el Gran Animal de la Vida,
paciendo entre los prados,
fecundándolos en su deambular
entre la mar alta
y la montaña arriscada
que marca el horizonte.
La vida es una gota de sangre
en un océano enorme
de indiferentes universos.
Nicolás Calvo
Madrid
Enero 2013
El parador (III)
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*El tiempo y las viejas* (1810) de Francisco de Goya
*Nota:* Este relato es la continuidad de El parador (I), El parador (II)
por lo que aconsejo leer...
Hace 2 semanas
Me gusta tu poema de hoy, una reflexión que emerge de la vida.
ResponderEliminarblog-rosariovalcarcel.blogspot.com.
Por cierto que no veo mi foto en los seguidores...jajajaj