Del ritmo, de adentro surge
y luego se expande.
Sin saberlo,
sin establecer conocimiento,
pero impasible, se trasmuta.
El sentimiento del día,
la pasión de la tarde,
la dulzura de la noche,
se recuestan.
Como premio es posible
la caricia.
Nicolás Calvo
Madrid
Enero 2013
Olivia Reliquia
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*La siesta de Alicia* de Carmen Mansilla
—Señoras, ¿bien?, ¿todo bien?, ¿sí?, ¿recojo esto? —Las dos asentimos
sonrientes—. Vale, vale, vamos a cerrar,...
Hace 1 mes


