Me gustan los ciervos
que devoran a los tigres,
los muertos que en las tumbas
se comen a sus gusanos.
Adoro a las mujeres que castran
o deguellan a los chulos,
las paredes que asfixian a las trepadoras
que con sus uncinos las derrumban.
Admiro a los niños maltratados
que incendian las camas malditas
de sus abusadores.
Saludo a los prisioneros
que fusilan contra el muro
del campo a sus guardianes.
Respeto al bonzo autoinmolado
que se abraza ardiendo
al policía meteco que lo salva.
Me uno a la martir religiosa
que volviendo a su templo
hace volar a los verdugos.
Aliento al pobre torturado
a destrozar de un tajo
el cuello satisfecho del asesino.
El mundo es siempre
un lugar oscuro en algún
rincón de nuestra alma.
Nicolás Calvo
Madrid
Noviembre 2017
Indómita
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*Noche de luna* de Ilya Repin (1896)
Dicen que digo que dices que el mal es solo mío.
Hoy tu cruz preside la mesa
de la que hace años me levanté.
Jam...
Hace 1 día

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