He sido esclavo de tantas cosas,
tanto pesó el mundo en mi cabeza
que ahora quiero ser alfarero de nubes.
Amasar el agua con la punta de los dedos.
Envolver el viento entre algodones de niebla
y poblar el cielo con inmaculados, sutiles,
retazos de blancor.
Que discurran
por entre espacios siempre claros,
que dispensen a los hombres grata sombra
y que permitan a estas manos
ocuparse en algo distinto del dolor
o de la pena.
Nicolás Calvo
Madrid
Junio 2013
Y la palabra se hizo noche: poemas de "Hijas de un sol naciente" de Joan de
la Vega
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*Ed Cántico, 2026*
Sanar la mirada
de los residuos del arte.
Librar el aliento
de las transparencias del plástico.
Habitar la intemperie
ligeros, co...
Hace 4 días
