Un vago rastro de tiempo
en la mejilla
enumera las marcas incisas
por la sangre que agolpa
tus latidos.
No es la señal o el rastro
lo que hiere.
Es la fatal cadencia
de los pétalos
que resuenan a tambor
sobre los charcos.
Nicolás Calvo
Madrid
Noviembre 2011
Olivia Reliquia
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*La siesta de Alicia* de Carmen Mansilla
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Hace 1 mes


