Vacío de pies y manos me siento;
me levanto. De perfil visto me alzo al cielo,
cansado de ver mis rodillas juntas,
mis orejas dispares tras los ojos.
Un retrato de espaldas y tobillos,
las falanges como sistros, a mandíbula batiente.
Un mundo de paradojas se oculta
tras la sombra indivisa de mi hombro.
Vacío de cabeza y corvas me presento.
Estoy ausente de mi mismo. No me habito
y en las hueras instancias de mi cuerpo,
entrechocan a solas mis ojos húmedos, ahítos de silencio,
en dos piedras de rio aún no conversos.
Nicolás Calvo
Madrid
Julio 2010
¿Quién puede matar a un influencer?
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https://youtu.be/pBeLAZSNq90?is=WTx8paywUQA3uOlT
Poema del libro Parresía (decir todo).
Pedidos en el mail somoslagotera@gmail.com
Hace 3 semanas

Me encanta!!
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