Para volver se hizo
la memoria.
La usamos de forma impropia.
Le pedimos
nos devuelva un mundo que,
con probada apariencia de verdad,
nunca fue así.
Mas vive en ella;
en la memoria.
En esa hermosa
y terrible habitación
me refugio alguna tarde
y cierro la puerta.
Sin tirar la llave.
Nicolás Calvo
Madrid
Diciembre 2010
Indómita
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*Noche de luna* de Ilya Repin (1896)
Dicen que digo que dices que el mal es solo mío.
Hoy tu cruz preside la mesa
de la que hace años me levanté.
Jam...
Hace 2 días

Me encantó, Nicolás. Cariños!
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