Entrega
Te diste al amor
como el que se da a la bebida.
Largas noches de largos tragos
y despertares
de hueca cabeza atronadora.
Tras la resaca
aún buscas un beso abandonado
en cierto lugar
bajo la almohada.
Discrepo
Ojead
los carnets de baile,
los registros
de los hoteles baratos,
la puerta de los urinarios,
algunos blogs
de rebuscado acceso
y nombres que no alientan.
No busqueis en los libros.
La gran poesía de la carne
está escrita en las sábanas
manchadas de los amantes.
Nicolás Calvo
Madrid
Diciembre 2010
Hijos del Criófago
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*Painting* (1946). Francis Bacon
Siempre tuve la sensación de que vivir en mi familia era como
domesticar al demonio dándole de comer. Décadas atrá...
Hace 2 semanas

Nicolás , te superas¡¡
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