Felices los viajeros
que dejan atrás la casa
de sus padres y se internan
solos en la mar del mundo.
Parten, petate al hombro,
con pocas cosas, un libro,
un deseo o una idea,
pan de viaje para el corazón.
Cielos nublados, playas de sal,
piedras, murallas, sonrisas,
amigos, lo terrible, el tacto, el dolor,
ojos, manos, pies, desgastarán.
Mas, felices los viajeros. Ellos
fundarán la nueva casa paterna
de la que otros partirán mañana,
solos, a la mar del mundo.
Nicolás Calvo
Cañaveral
Abril 2012
¿Quién puede matar a un influencer?
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https://youtu.be/pBeLAZSNq90?is=WTx8paywUQA3uOlT
Poema del libro Parresía (decir todo).
Pedidos en el mail somoslagotera@gmail.com
Hace 3 semanas

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