¡Ah!, el dolor.
Dulce forma de existir
bajo la manera incandescente
de una llama
que así misma se consume,
quemando, ahondando,
extinguiendo,
hasta que el rescoldo propio
quema.
Nicolás Calvo
Madrid
Abril 2011
Indómita
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*Noche de luna* de Ilya Repin (1896)
Dicen que digo que dices que el mal es solo mío.
Hoy tu cruz preside la mesa
de la que hace años me levanté.
Jam...
Hace 2 días

Sí, quema y mucho :)
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