Porque no lo hicimos mejor,
(porque no podíamos
o porque no supimos),
así se nos clava hoy
el desconcierto.
No habiendo pensado,
(porque no pudimos
o porque no sabíamos),
negamos ahora la duplicidad
de aquellas esquinas.
La tranquilidad nos hiere
por inmerecida.
Porque no pudimos
o porque no supimos,
nos negamos ahora la inocencia.
Nicolás Calvo
Madrid
Enero 2011
Intuir la edad del cristal: cinco poemas de Elia Saneleuterio Temporal
-
REIMS, 29 DE MAYO
Y no querer darme cuenta de que es inútil
escarbarse el propio corazón.
Podría adobar con formol uno ajeno, incluso humano.
Y guardarl...
Hace 3 semanas

Hermoso!
ResponderEliminar