Júbilo y alegría.
Bebamos al final de los tiempos buenos.
¡Evohé!
Al principio de los tiempos malos
aún podemos beber
con alegría y júbilo.
¡Evohé!
Porque tiempos han venido
y tiempos han de venir,
pero por sobre todos ellos,
bebamos la copa de la amistad.
De la amistad y de la alegría
bebamos la copa. Y del amor.
Por los hijos que fuimos.
Por los que vendrán
de nuestros hijos, que son ahora.
Bebamos el vino
porque somos inmortales invitados a la vida
y a ella convocados.
Bebamos al principio de los tiempos,
al final de los tiempos,
por el júbilo y la alegría, bebamos.
¡Evohé!
Nicolás Calvo
Julio 2011
Madrid
Intuir la edad del cristal: cinco poemas de Elia Saneleuterio Temporal
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REIMS, 29 DE MAYO
Y no querer darme cuenta de que es inútil
escarbarse el propio corazón.
Podría adobar con formol uno ajeno, incluso humano.
Y guardarl...
Hace 3 semanas

¡Evohé!
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