Hay un libro para leer a lo ancho,
no a lo largo.
Un libro para leer despacio,
lleno de gozo.
Un libro en el que no importa
que leas una sola historia
o todas ellas.
Basta que una llene
tu alma de alegría,
tus labios de dulzura
o tu corazón de fuerza,
para que el libro haya
cumplido su trabajo.
No lo busques: él te encontrará.
Si tienes esa suerte,
transcurre su camino.
Solo entonces sabrás
lo que es la vida.
Nicolás Calvo
Madrid
Marzo 2011
Hijos del Criófago
-
*Painting* (1946). Francis Bacon
Siempre tuve la sensación de que vivir en mi familia era como
domesticar al demonio dándole de comer. Décadas atrá...
Hace 2 semanas

Peazo poeta ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Me ha encantado.
ResponderEliminar