Arde mi casa
en llamas color granate
y amarillo.
La casa brilla como un sol
y los cristales
revientan de gozo y de alegría.
Un fuego vivo, de corazones desatados,
hoy la habita.
Nicolás Calvo
Madrid
Octubre 2010
Intuir la edad del cristal: cinco poemas de Elia Saneleuterio Temporal
-
REIMS, 29 DE MAYO
Y no querer darme cuenta de que es inútil
escarbarse el propio corazón.
Podría adobar con formol uno ajeno, incluso humano.
Y guardarl...
Hace 3 semanas

Anda que si llegas a tener vida interior, parafraseando aquel Best seller... ¡¡ARDERÍA MADRID!!
ResponderEliminarSaludos :)